II Marcha/Carrera Solidaria Funcasor por el Día de las Personas con Discapacidad

Una jornada llena de mágicos momentos fue lo que vivimos el pasado sábado 17 de diciembre en La villa de Tegueste con la carrera de Funcasor, a pesar de las condiciones meteorológicas adversas.

Funcasor, junto con el Ayuntamiento de la Villa de Tegueste, organizó la II Marcha/Carrera Solidaria Funcasor por el Día de la Discapacidad junto con todas las personas que nos quisieron acompañar.

Empezó el día ultimando detalles para que cuando las personas corredoras llegaran a nuestro punto de encuentro, estuviera todo dispuesto para que el compartir fuera nuestra arma más valiosa.

Poco a poco fueron acercándose personas a recoger sus dorsales y veías como iban buscando su lugar en la Plaza de San Marcos para hacer su calentamiento previo a la carrera. Este año el calentamiento vino acompañado de la lluvia, pero aun así las personas que allí se reunieron lo hicieron con el mismo entusiasmo que nosotros y nosotras hemos puesto en la organización de este maravilloso evento.

Empezamos la mañana de la mano de Itahisa Pérez y su proyecto Dansign fusión de baile y Lengua de Signos Española. En él, Itahisa fusiona la danza con la lengua de signos y hace que toda persona que la mira, no pueda contener las ganas de seguir sus pasos. De esa manera, reunió a todas las personas que había en la plaza y las puso a danzar al ritmo de la buena música y la lengua de signos.

Una vez habíamos despertado el cuerpo y abierto el corazón al baile, llegó Eriko, de Training Center KURO OBI Tegueste, para ofrecernos sus mejores estiramientos con el objetivo de evitar lesiones antes de la carrera y la marcha que pronto comenzaría. Un público entregado siguió al pie de la letra todo lo que nuestro monitor nos iba aconsejando y, nos dejó el cuerpo a punto para ¡disfrutar de la jornada sin dolor!

Quedaba poco para el comienzo de la carrera y la marcha y fue gracias a Carlos Castillo, cómico Canario quien, con su buen humor y profesionalidad, nos amenizó la jornada.

La carrera de los 7 km comenzó a las 10:30 de la mañana y, quince minutos más tarde, la de 2km. Entre ambas modalidades sumamos más de 600 personas participantes y, si contamos el público que les apoyó en la salida y en la llegada a meta, podemos decir que el día 17 de diciembre, en Tegueste, se vivió un antes y un después a lo que a solidaridad se refiere. Ese día dijimos bien alto que todas las personas juntas podemos llegar más lejos.

De la meta vimos salir grupos de personas uniformadas con sus equipajes deportivos, deportistas de élite, personas de a pie con la mejor de sus sonrisas, mamás y papás con sus bebés recogiditos en sus mochilas ergonómicas y bebés en carritos, personas en sillas de ruedas empujadas por el amor de familiares, personas de la mano de personas como apoyo para llegar, ese día, un pasito más lejos. Todas y todos juntos, disfrutando del deporte, disfrutando de corazones llenos de ilusión, de alegría, de personas con ganas de compartir un día especial rodeadas de personas fascinantes.

A los 45 minutos de haber dado el pistoletazo de salida a la carrera de los 7 km fueron llegando las primeras personas a la línea de meta, no sin antes esperarse unas a otras para cruzar la meta cogidas de la mano. Vivimos momentos muy emocionantes, momentos que llevaremos siempre grabados en nuestra memoria y, una vez más, solo podemos decir bien alto y bien claro GRACIAS.

Cuando ya se había juntado un buen grupo de personas corredoras en meta, empezó el estiramiento post-carrera para que cada uno de nuestros músculos volvieran a su sitio. Esta vez lo hicimos de la mano de Alessandra Piratelli de TRIFIT PRO,  quien con su buen hacer, hizo que todas y todos participaran con ella.

Durante toda la jornada estuvieron disponibles las bicicletas de GAES Centros Auditivos, de su proyecto kilometro Solidario. De nuevo pudimos vivir gestos de solidaridad, ya que las personas asistentes pedalearon, haciendo kilómetros solidarios para que Funcasor pudiera recibir la donación de 1000 euros, objetivo que como no, pudimos alcanzar antes de finalizar el evento.

Ya habiendo estirado, solo nos quedaba relajarnos, coger nuestro dorsal y cruzar los dedos para que alguno de los fantásticos regalos del sorteo que habían donado diferentes empresas de la isla y concretamente del municipio, fuera a caer en nuestras manos.

Recuerdos maravillosos que queremos mostrarles en algunas de las fotos que compartimos ahora con ustedes. Esperamos que compartan nuestra sensación y que esta les anime, a participar con nosotros y nosotras muchos años más.

 

GRACIAS SIEMPRE,

FUNCASOR.