Creemos que nuestro hijo o hija no oye, ¿qué pasos debemos seguir?

Diagnóstico

La pérdida auditiva se puede detectar desde el momento del nacimiento gracias a las pruebas de detección precoz que se realizan en los hospitales en el momento del nacimiento pero en ocasiones hay casos en los que las pérdidas auditivas aparecen más tarde y son los mismos padres, profesores u otros profesionales los que comienzan a sospechar que puede haber un problema auditivo.

En esta tercera edición del SAAF Responde explicaremos los pasos que debemos seguir para saber si nuestro hijo o hija realmente oye o no y qué podemos hacer desde casa para fomentar la comunicación de nuestro hijo o hija (ya que el retraso del desarrollo del habla y la dificultad para detectar nuestros mensajes son los aspectos que más hacen sospechar a los padres la existencia de una pérdida auditiva)

Logopedia

¿Por dónde empezamos? 

En un primer momento debemos acudir a una Clínica Audiológica multidisciplinar que cuente con profesionales cualificados y el equipo técnico adecuado para establecer  diagnósticos de Sordera Infantil o solicitar al pediatra la valoración a través de los diferentes servicios relacionados del Servicio Canario de la Salud (Otorrino, neurofisiología…)

Son muchas las pruebas que deben realizarse para concluir un diagnóstico y dependen de la edad de su hijo/a. Una única prueba NO es determinante y debe valorarse tanto la parte fisiológica (timpanometría, Potenciales Evocados Auditivos de Tronco Cerebral, Otoemisiones Acústicas…) como conductual (Audiometrías, logoaudiometrías,…) ya  niño/a actúa ante un sonido.

La realización de las pruebas de esta fase diagnóstica puede alargarse en el tiempo así que mientras tanto es importantísimo que la familia vaya estimulando el desarrollo de la comunicación en casa. Ya que exista discapacidad auditiva o no, estimular la comunicación, en todos los casos, será beneficioso para ese niño/a.

 

¿Cuáles son las  recomendaciones para  estimular la comunicación de los niños y niñas en casa?

  • Es importante aprovechar las situaciones en cotidianas en para interactuar y comunicaros: durante las comidas, a la hora del baño, cuando se pone la ropa.
  • En las primeras edades, es importante estimularle de manera global y multisensorial (aprovechando todos los sentidos: audición, vista, olfato, tacto y gusto)
  • Acompañar el lenguaje oral con gestos, signos de la LSE, palabras y dibujos para favorecer la comprensión.
  • Debemos interesarnos por sus gustos y sus intenciones comunicativas. Seguir su mirada puede aportaros mucha información sobre lo que realmente le interesa y sobre lo que quiere centrar su atención.
  • Ser flexibles a la hora de comunicarnos, buscar otras alternativas y herramientas si no nos entiende.
  • Es importante reforzar cualquier acto comunicativo por su parte y no interrumpir la interacción.
  • Debemos explicarle lo que ocurre en su entorno: lo que ocurre en casa, en la calle, lo que vemos desde la ventana….
  • Contarle cuentos beneficiará el desarrollo del lenguaje y su aprendizaje, sobretodo utilizar los que tienen muchos dibujos, que funcionarán como herramienta complementaria para la comprensión.