DIAGNÓSTICO AUDIOLÓGICO ¿QUÉ INFORMACIÓN NOS DA?

Diagnóstico

Cuando finaliza la fase de diagnóstico, los profesionales suelen reunirse con la familia del niño o la niña para informarle sobre los resultados obtenidos y plantear las recomendaciones que crean necesarias.

Normalmente aunque se obtenga un diagnóstico, se continuará con el seguimiento del niño o la niña para comprobar si los datos obtenidos se mantienen a lo largo del tiempo o varían.

¿Qué datos obtendremos en el diagnóstico?

Los diagnósticos suelen contener información acerca de cuando apareció la discapacidad auditiva y su causa, la localización, el grado y si implica uno o los dos oídos.

El momento de aparición nos da información del momento en que apareció la pérdida y las posibles causas: si apareció desde el momento del nacimiento o apareció más tarde, si se debe a una causa genética, a problemas en el embarazo o en el parto, a la toma de medicamentos que dañan el oído (ototóxicos), etc. y esto nos puede dar una pista de si cabe esperar que la pérdida se mantenga o se agrave.

 

La localización nos da información sobre qué parte del sistema auditivo se encuentra el problema.

  • La pérdida transmisiva o de conducción nos indica que hay una dificultad en el paso del sonido desde el exterior, con lo cual el oído interno no tiene dificultades si no que existe una dificultad para que el sonido llegue bien a él. Pueden existir problemas en el pabellón auricular, en el conducto auditivo externo (que esté cerrado, que exista un tapón de cera…), en el tímpano (que esté adherido a la cadena de huesecillos, que esté perforado…), en la cadena de huesecillos (que esté malformada, que no funcione bien debido a la mucosidad provocada por las otitis…)
  • La pérdida neurosensorial o de percepción nos indica que pueden existir dificultades a partir del oído interno y hasta el cortex auditivo. Es decir, en este caso el sonido llega bien, pero no se puede procesar porque pueden existir dificultades en la cóclea (que no funcionen las células ciliadas externas) o en la zona retro coclear (dificultades en el funcionamiento del nervio auditivo o en la corteza cerebral encargada de procesar la información auditiva)
  •  La pérdida mixta es una dificultad que tiene características de los dos casos anteriores.

 

El grado de pérdida nos da información sobre lo que el niño o la niña oye y no oye.

Simplificando, podríamos resumir que los diferentes grados implican, desde una audición que le permita oír prácticamente todo pero que tiene dificultades para entender el habla susurrada (pérdida leve), pasando porque se pierde información en situaciones donde hay mucho ruido y confunde ciertos sonidos, como la f y la s (pérdida moderada), a que tiene muchas dificultades para oír el lenguaje hablado (pérdida severa), a que sólo oye ruidos intensos (pérdida profunda) hasta que no oye absolutamente nada (cófosis).

Si la pérdida es unilateral o bilateral nos da información sobre si la pérdida auditiva se da en uno de los oídos o en los dos, teniendo implicaciones diferentes en cada caso.

 

¿Por qué es importante el diagnóstico temprano?

La detección y diagnóstico temprano de los niños y niñas con problemas auditivos es muy importante porque es una característica que tendrá como una de sus mayores implicaciones el desarrollo del lenguaje (capacidad muy importante para el desarrollo de otras capacidades como cognición, aprendizaje, habilidades sociales…).

Por lo tanto la información que nos da el diagnóstico es la base para conocer cómo funciona la audición de nuestro hijo o nuestra hija para después buscar los recursos que necesitará, facilitándole toda la ayuda, estimulación, comunicación, comprensión… necesaria para que se desarrollen y crezcan de forma plena y feliz.