Percusión y diversidad

Habitualmente, entendemos que la música nos ayuda a desconectar, relajarnos, divertirnos o bailar. Pero la música no siempre es un fin, pues esconde numerosas propiedades, tanto a nivel emocional como intelectual, que resultan muy beneficiosas para las personas con diversidad funcional. Es un medio fabuloso para sacar lo mejor de las personas, con innumerables beneficios y además es un arte para todas y todos, pues la música no entiende de discapacidades ni diferencias de ningún tipo.

Un buen número de instituciones sanitarias ha corroborado que la música tiene efectos terapéuticos de primer orden, lo que ha contribuido a consolidar la musicoterapia como una técnica eficaz para el desarrollo de las capacidades.

En el Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller hemos optado por realizar talleres de percusión donde ejercitamos habilidades motrices no demasiado complicadas y combinamos elementos estructurales de la música como el compás y el ritmo entre otros.

Como con cada actividad que realizamos, el objetivo principal es el de mejorar las condiciones de vida, y en este caso en concreto, mediante la música y el aprendizaje de la percusión. Aspectos como el seguimiento de un ritmo o la coordinación en la interpretación entre las personas usuarias, entrenan habilidades muy útiles en diversos ámbitos y situaciones de la vida diaria. La rápida consecución de los primeros patrones musicales básicos, nos llevan a unos buenos resultados y con ello se favorece la autoestima de cada persona usuaria y se les da continuidad a estos talleres.

Con esta actividad fomentamos numerosas destrezas como la creatividad, el trabajo en equipo, las relaciones interpersonales, la comunicación, el respeto, la expresividad, la atención, la tolerancia, la motivación, el amor por la música, el equilibrio, la concentración, la psicomotricidad, etc. También ayudamos a disminuir o suavizar conductas inapropiadas, reduciendo miedos o bloqueos, examinando el nivel de ansiedad de la persona mediante el autocontrol y promoviendo la oportunidad de elegir y decidir (autodeterminación).

En resumen, la música puede ser un complemento muy eficaz para el desarrollo de las diferentes capacidades de cualquier persona, tenga diversidad funcional o no, y, desde nuestro centro, animamos al resto de la gente a desbloquear miedos, mitigar la ansiedad y disfrutar del poder de la música.