¿Qué es la hipoacusia neurosensorial súbita?

Imagina que un día te levantas y notas que has perdido audición, ¿qué harías?

Antes de dar respuesta a esta pregunta, hablaremos de la hipoacusia neurosensorial súbita, más conocida como sordera súbita, sus causas, síntomas y cómo actuar en caso de detectarla.

La hipoacusia neurosensorial súbita o sordera súbita, es la pérdida de audición que se produce de forma brusca o en un tiempo inferior a 72 horas, quedando afectado el oído interno o el nervio auditivo.

El rango de edad en el que esta sordera nos puede afectar está entre los 30 y 55 años aproximadamente y normalmente es unilateral, es decir, afecta a un solo oído, pero en caso que sea debido a una enfermedad autoinmunitaria puede ser bilateral.

Son varias las causas que pueden originar este tipo de hipoacusia, algunas formas detectables pueden ser infecciones, traumatismo craneoencefálico, importantes cambios de presión, enfermedades autoinmunitarias, trastornos neurológicos como la esclerosis múltiple o medicamentos que pueden dañar el oído interno. Se señala “detectables” porque, según estudios, en gran parte de los casos las causas son desconocidas.

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Los síntomas que pueden acompañar a la sordera súbita son pérdida de equilibrio, mareos, pitido o zumbido en el oído, entre otros. En caso de detectar estos síntomas debe acudir a un especialista lo antes posible. Si tras la oportuna revisión, éste descarta que sea otro tipo de sordera se deberá realizar una audiometría tonal en la que se comprueba si el sonido llega al oído interno o no, o si el sonido llega, pero no es procesado por el nervio auditivo. En definitiva, esta prueba se realiza con objeto de identificar si existe pérdida de audición neurosensorial o no. Si tiene en pocas horas una pérdida de 30db, esto es un indicio de que podría ser sordera súbita. De ser así, el especialista solicitará otras pruebas para intentar determinar sus causas y de este modo recomendar el mejor tratamiento en caso de ser necesario.

Hay personas que recuperan gran porcentaje de la audición. Sin embargo, hay otras que no consiguen recuperarla necesitando la utilización de audífonos o incluso implantes en los casos de mayor pérdida.

Normalmente, se hace caso omiso a este tipo de pérdidas porque se suele pensar que es algo temporal debido a un resfriado o que tras una otitis desaparecerá, pero es fundamental tenerlo muy en cuenta si no queremos que se convierta en una pérdida de audición permanente. Volver a hacer hincapié en que la pronta detección de los síntomas y acudir al profesional lo antes posible es algo fundamental puesto que el tiempo es un factor que corre en nuestra contra.