Accesibilidad en los medios de comunicación para las personas con sordera.

Desde que se decretase el Estado de Alarma a nivel nacional el pasado 14 de marzo hasta el día de hoy, hemos visto cómo la presencia de las intérpretes de lengua de signos en los medios de comunicación ha aumentado notoriamente. Gracias a la inclusión de estas profesionales en las ruedas de prensa del Gobierno Central, de los diferentes gobiernos autonómicos, y demás comunicados oficiales de la Administración Pública, las personas con sordera usuarias de la lengua de signos han podido acceder a información tan vital y transcendente como la vertida durante los últimos tres meses en materia de seguridad nacional y salud pública.

Funcasor, ha puesto el servicio de interpretación a lengua de signos española a disposición de diferentes instituciones públicas a nivel autonómico: Gobierno de Canarias, cabildos, ayuntamientos, etc.

Sin embargo, el número de comunicados accesibles en lengua de signos en comparación con el total de la información publicada en los diferentes medios de comunicación resulta exiguo. Además, el tamaño insuficiente de la ventana flotante en la que aparecen, la falta de nitidez, un fondo que distorsiona, la superposición de rótulos o de mosca, etc. son elementos que dificultan la comprensión del mensaje signado, convirtiéndolo incluso en ininteligible.

Por otra parte, teniendo en cuenta que el colectivo de personas con sordera es heterogéneo y que no todas las personas utilizan la lengua de signos, la ausencia de subtítulos durante dichas ruedas de prensa y comunicados oficiales, redunda en una barrera de comunicación, por lo que el contenido de dichos actos no es accesible para este sector poblacional.

En nuestro país, contamos con un extenso marco legislativo en cuanto al derecho que tiene éste colectivo a la accesibilidad en medios de comunicación. Por comentar algunas, contamos con:

–              Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, artículo 30, apartado b, de 2006: contempla la accesibilidad de los programas de televisión, películas, obras de teatro y otras actividades culturales.

–              Ley 7/2010 General de la Comunicación Audiovisual (LGCA), artículo 8: recoge los derechos de las personas con discapacidad auditiva a disfrutar de la emisión de programaciones en lengua de signos y con subtitulado.

–              Directiva 2010/13/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 10 de marzo de 2010, considerando 46: establece que el derecho de las personas con discapacidad (…) a participar e integrarse en la vida social y cultural de la Unión Europea está vinculado indisolublemente a la prestación de unos servicios de comunicación audiovisual accesible.

A pesar de contar con éste amplio respaldo normativo, la realidad es muy diferente. El contenido signado no supone ni un 1,5% del contenido total de las cadenas de televisión, además de emitirse en horarios de mínima audiencia. Por otro lado, la tipología de los programas accesibles en lengua de signos, en su mayoría, son de entretenimiento, en lugar de adaptar los programas de actualidad y los informativos tal y como demanda la comunidad de personas con sordera sin olvidar la accesibilidad con el subtitulado.

En suma, a pesar de que la lengua de signos y el subtitulado van tomando más presencia en los medios de comunicación, lo hace a un ritmo demasiado pausado o insuficiente, lo cual vulnera el derecho de acceso a la información en igualdad de condiciones que el resto de la sociedad. Es por ello que Funcasor reivindica la accesibilidad universal para conseguir una integración efectiva y real de las personas con sordera en la sociedad como miembros de pleno derecho.