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Alojamiento accesible


Ya termina el verano y volvemos a la rutina, ahora toca hacer balance de las vacaciones que hemos pasado. Hay quien se ha quedado en casa, se ha ido   de camping o a un alojamiento turístico… todo es cuestión de gustos, pero, ¿qué buscamos cuando nos vamos de vacaciones? 

Normalmente, cuando nos planteamos irnos de vacaciones, lo único que tenemos que hacer es buscar un alojamiento a nuestro gusto. Nos fijamos en los servicios que ofrece, en su estética, y en la puntuación y opinión de otras personas que se han alojado en él. Sin embargo, la realidad de las personas con discapacidad es bien distinta. Buscan otra serie de características que se adapten a sus necesidades.  

En Canarias contamos con la Ley 8/1995, de 6 de abril, de accesibilidad y supresión de barreras físicas y de la comunicación. Pero, ¿están los alojamientos turísticos adaptados de forma que sean accesibles en su totalidad?  Actualmente son muy escasos los alojamientos en Canarias que cuenten con una accesibilidad universal, esto es, que atiendan a todo tipo de discapacidades y cuenten con las adaptaciones necesarias.  

Si nos introducimos en cualquier web destinada al Alojamiento Accesible, podremos encontrar que en Canarias hay donde elegir, pero la gran mayoría de ellos no cumplen con las características necesarias para poder recibir a personas con cualquier tipo de discapacidad, puesto que la mayoría de las adaptaciones están destinadas a romper con las barreras arquitectónicas, haciendo los alojamientos accesibles para las personas con discapacidad física. También solemos encontrar en los alojamientos otras adaptaciones técnicas en el ascensor, donde hay un teclado adaptado en braille para personas con discapacidad visual, pero poco son los alojamientos en los que encuentres debajo de cada estancia el nombre adaptado en braille, por poner un ejemplo. Pero, ¿dónde quedan los avisos sonoros adaptados a avisos luminosos para las personas con sordera o la instalación de algún bucle magnético? No es habitual que los establecimientos cuenten con estas adaptaciones para las personas con sordera que, a su vez, son imprescindibles para garantizar una inclusión eficaz. 

La Organización Mundial del Turismo- OMT- ya en 2013 elaboró una serie de normas básicas tituladas «Turismo accesible para todos» aunque, a día de hoy, muchas de ellas no se tienen en cuenta. Algunas de sus recomendaciones para las instalaciones hoteleras son las siguientes:  

  • Disponer de un número considerable de habitaciones accesibles. 
  • Ubicar las habitaciones de forma que faciliten las medidas de evacuación y los recorridos hacia las salas de emergencias. Del mismo modo, deben ser diseñadas para que todas las personas puedan desplazarse por ellas de forma cómoda e independiente. 
  • Estar las instalaciones equipadas tanto con sistemas de alarmas como con sistemas de comunicación entre la recepción y las habitaciones para las personas con sordera. 
  • Estar creados para acoger a perros guías y cubrir sus necesidades durante su estancia. 

En la última encuesta de ‘discapacidad, autonomía personal y situaciones de dependencia’ realizada en España y publicada por el Instituto Nacional de Estadística -INE- hace más de una década, se registran unas 3,5 millones de personas con discapacidad de las cuales, en Canarias, vive un total de 106.285. Como podemos observar, es difícil encontrar datos recientes. En la actualidad, ese número debe haber incrementado puesto que el aumento de la esperanza de vida y la disminución de la natalidad en nuestro país dan   lugar a una población cada vez más envejecida. Si observamos estas cifras y la extrapolamos a la importancia del turismo en nuestro territorio, podremos ver que hay un gran nicho de mercado por explotar. Con una pequeña inversión, los establecimientos turísticos podrán obtener un gran beneficio ya que, al realizar estos cambios, no solo se está cumpliendo con la normativa de accesibilidad, sino que todas las personas, con discapacidad o sin ella, salimos victoriosas porque podemos disfrutar de estas adaptaciones. Del mismo modo, los alojamientos, al mejorar la calidad de los servicios que ofrecen, están creando a su vez competencia con el resto de establecimientos que no son accesibles. Si valoramos todo esto llegamos a la conclusión de que, al convertir un alojamiento turístico en un alojamiento accesible, todas las personas salimos beneficiadas.   

 

Desde Funcasor apostamos por que los alojamientos accesibles sean una realidad a corto plazo y podamos contar con un turismo accesible real para todas las personas.