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Charles Michèle de l’Epèe


¿Conoces a Charles Michele de l’Epèe? Se trata de un clérigo francés considerado el padre de la educación pública de las personas con sordera. Gracias a él se disipó la idea de que las personas con sordera eran incapaces de aprender, y desarrolló un método visual de enseñanza con el que cambió los paradigmas de la educación de las personas sordas.  

L’Epèe – oyente – nació en Francia, en una familia adinerada. Comenzó sus estudios para sacerdote, pero no obtuvo el título debido a sus ideas progresistas; sin embargo, le otorgaron el título religioso de abad. Dedicó toda su vida a la caridad, buscando maneras de ayudar a personas en situación de pobreza.

Fue dando clases a dos hermanas sordas donde se dio cuenta de que podía transmitirle sus conocimientos a través de un sistema visual de enseñanza. A partir de este momento, se propuso abrir una institución para niños sordos e instruirlos. Así pues, cuando falleció su padre, empleó el dinero de su herencia en fundar la Institution Nationale des Sourds-Muets á Paris, una escuela pública para personas sordas. Dicha escuela, con el tiempo, pasó a llamarse Institut Nationale de Jeunes Sourds de París, y continúa abierta en la actualidad. En esta escuela se fraguó el llamado “método francés”, que perseguía la formación intelectual de los niños sordos a través de la lectoescritura, en contraposición con el método alemán, cuyo objetivo prioritario era el desarrollo del habla. 

El método francés consistía en alternar la lengua escrita con un alfabeto manual y con los referentes físicos de aquellos objetos que nombraban. Así, las personas sordas podían asociar el objeto “mesa” con su grafía y con una variante visual (que no llegaba a ser lengua de signos todavía). Asimismo, utilizaban recursos visuales como herramientas de enseñanza, tales como fichas, empleo de diferentes colores parar marcar diferentes elementos, etc. En suma, el método francés no tenía un objetivo rehabilitador del habla, sino que perseguía instruir en diferentes materias a las personas sordas adaptando la metodología a una visogestual.  

Su trabajo altruista y su legado pervivieron varias generaciones tras su muerte, con numerosos intelectuales sordos en la Francia de los siglos XVIII y XIX. Así pues, l’Epèe ha pasado a la historia como una figura muy relevante por instruir a una comunidad que no era ni atendida ni entendida. 

 

Esta publicación es accesible en la comunicación gracias al proyecto «SAC Gran Canaria» financiado por el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria del Cabildo de Gran Canaria.