Finalización del Proyecto «Servicio de Intérpretes de Lengua de Signos Española -SILSE- Gran Canaria y Fuerteventura»


El proyecto ‘Servicio de Intérpretes de lengua de signos española´-SILSE-  que se ha llevado a cabo en las islas de Gran Canaria y Fuerteventura, gracias a la financiación de la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud, a través de la Dirección General de Dependencia y Discapacidad del Gobierno de Canarias finalizó el pasado día 31 de diciembre.

Los objetivos previstos al inicio de este proyecto se han superado, obteniendo resultados muy satisfactorios durante este año.

El objetivo principal ha sido garantizar la accesibilidad en la comunicación entre las personas con sordera, usuarias de la lengua de signos, y las personas oyentes en todos los ámbitos de su vida, como han sido el sanitario, laboral, social, educativo, ocio y tiempo libre, etc. Por esta razón, es necesaria la figura profesional de la intérprete de lengua de signos española, ya que gracias a este perfil profesional se pueden suprimir las barreras de comunicación que las personas con sordera encuentran en su día a día. Otro objetivo a resaltar y que ha obtenido resultados muy positivos ha sido el relacionado con la impartición de talleres de sensibilización sobre “Cómo comunicarse con una persona con sordera y taller inicial de lengua de signos española”, ya que gracias a estos se ha concienciado a la población sobre la discapacidad auditiva.

Entre las acciones ejecutadas durante el desarrollo de este proyecto, destacar la de los servicios de interpretación. Como ya se conoce desde el ‘Servicio de Intérpretes de lengua de signos española –SILSE- Gran Canaria y Fuerteventura’, se cubren servicios de diferente índole relacionados con los ámbitos médicos, educativos, laborales, formativos, judiciales y políticos.  Del mismo modo, también se han cubierto charlas informativas relacionadas con diferentes temáticas, como por ejemplo, sobre sexualidad o bienestar.

 

Con este proyecto se permitió y garantizó la comunicación entre personas sordas, usuarias de la lengua de signos, y oyentes, se contribuyó al desarrollo socio-personal de las personas con sordera, favoreciendo su autonomía e independencia y se difundió el conocimiento de la lengua de signos, la comunidad sorda y la figura de la Intérprete de Lengua de signos.