La psicología en Funcasor

Hace un tiempo, la psicología era algo que nos tocaba bastante de lejos. En general, se veía con desconfianza, incluso con esa de idea de “ojalá no se me acerque”, como si el hecho de aprovecharla generase la evidencia de un trastorno, en vez de aportar herramientas para reducirlo o tratarlo.

PROYECTOS HELEN KELLER Y LAURA REDDEN

A día de hoy, gracias a iniciativas como los proyectos Helen Keller y Laura Redden, es bonito notar que la psicología ha salido a la calle a buscarte. Ya no espera sentada a que no puedas más y acudas a su despacho, sino que ahora está dispuesta a llegar a ti con la mente abierta y las manos preparadas, interesándose de cerca y enseñándote la cantidad de cosas que se pueden hacer (y resolver) cuando tenemos dónde apoyarnos.

Y no se puede decir con esto que la psicología haya ganado ya su lugar en nuestras vidas. Ni si quiera que la meta de romper mitos como “la terapia es sólo para personas locas” esté conseguida, pero sí es cierto que la aparición de estos dos proyectos ha provocado que por fin la psicología cambie de bando, toque la puerta de nuestra casa y nos saque de nuestros conflictos, entendiendo que no será fácil, adaptándose a lo que necesitamos, y escuchándonos desde nuestro entorno.

Realmente es un cambio que es importante valorpsicologíaar. No aparece por casualidad, y espero que con él, la psicología haya venido para quedarse en Funcasor, porque en estos tres años de proyecto, nos ha mostrado su mejor cara, ha colocado su cartel de “no sientas que luchas a solas” (tanto en castellano como en lengua de signos española), y de repente el camino para ciertas personas se ha asfaltado con un apoyo que antes no encontraban.

La psicología en Funcasor, por tanto, ha llegado para conocernos. Nos ofrece asesoramiento psicológico gratuito y accesible, y talleres grupales que se adentran en nuestros aspectos personales para ayudarnos. En definitiva, es nuestro momento para abrir la puerta desde nuestro lado, dejarnos entrar tal como somos, con nuestros miedos, problemas e inseguridades, y exprimir tanto estos recursos que seamos capaces de fortalecernos y seguir adelante.