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Ley de Dependencia y sus recursos


La Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia abarca aquella situación de pérdida de autonomía que deriva de limitaciones a nivel físico, sensorial o intelectual, que, en muchos de los casos, se ven motivadas por cuestiones propias de la edad, una enfermedad o discapacidad. 

Un concepto clave para diferenciar la situación de dependencia de otras situaciones como la discapacidad es el de “autonomía” puesto que, esta pérdida de autonomía de las personas va a suponer la necesidad de apoyo de una tercera persona para la realización de actividades diarias tales como: asearse, alimentarse, orientarse o moverse, entre otras.

 ¿Cuáles son los grados de dependencia? 

Tras una valoración realizada atendiendo al baremo de autonomía y necesidades de apoyo para las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD), se reconocerá: 

  • Grado I: dependencia moderada 
  • Grado II: dependencia severa 
  • Grado III: gran dependencia. 

 ¿A qué prestaciones o servicios puedo acceder? 

Para mejorar la calidad de vida y autonomía de las personas en situación de dependencia, se dispone de un catálogo de prestaciones (económicas o de servicio) al que tendrán acceso según el grado de dependencia reconocido y sus necesidades. 

Los servicios a los que se podrá acceder son:  

  1. Servicios de prevención de las situaciones de dependencia y los de promoción de la autonomía personal, mediante el cual se desarrollarán acciones de prevención y rehabilitación dirigidos a las personas en riesgo de padecerla (mayores, discapacidad, etc.) por parte de diferentes administraciones.
  2. Servicio de Teleasistencia, por el que se facilita la comunicación inmediata mediante el uso de tecnologías, pudiendo asistir a la persona en situación de dependencia que se encuentra en su domicilio.
  3. Servicio de Ayuda a domicilio, que cubre las necesidades de la vida diaria en el domicilio de la persona dependiente, como pueden ser las tareas domésticas (limpieza, lavado, cocina, etc.) o aquellas necesidades propias del cuidado personal (higiene, cuidado, etc.).
  4. Servicio de Centro de Día y de Noche, ofreciendo atención integral durante un periodo del día, pudiendo acceder a:

– Centro de Día para mayores

– Centro de Día para menores de 65 años 

– Centro de Día de atención especializada 

– Centro de Noche 

  1. Servicio de Atención Residencial, que abarca una prestación continuada a lo largo del día (con carácter permanente o temporal), pudiendo atenderse en residencias para personas mayores en situación de dependencia o centros de atención a personas con discapacidad en dicha situación.

 Por otro lado, las prestaciones económicas que se ofrecen son aquellas vinculadas al servicio que se requiere, para cuidados en el entorno familiar y apoyo a personas cuidadoras no profesionales o para asistencia personal. 

 Es importante tener en cuenta que algunos de estos servicios o prestaciones son incompatibles entre sí.  

 Si necesitas ampliar información o apoyo para iniciar la solicitud, puedes contactar con el equipo de Trabajo social de Funcasor.