Skip to main content

Manos en acción

En el Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller ponemos nuestras manos en acción para derribar las barreras comunicativas.  

Cada día, el equipo profesional trabaja para que las personas usuarias del Centro Ocupacional interactúen entre ellas, tengan o no discapacidad auditiva, favoreciendo su integración en todas las actividades que se realizan. Para ello, trabajamos la Lengua de Signos Española funcional, el dactilológico, vocabulario por temáticas, la lectoescritura funcional, rutinas, emociones, conceptos temporales, frases comunes, etc. Además, realizamos obras de teatro y producciones audiovisuales empleando la Lengua de Signos Española, dichas actividades escénicas se publicitan en las redes sociales, las presentamos en concursos y en jornadas culturales, etc.; convirtiendo a las personas usuarias del Centro Ocupacional en embajadoras de la Lengua de Signos Española. 

Vemos cómo aprender Lengua de Signos Española favorece que las personas usuarias desarrollen estrategias de comunicación, abriendo la posibilidad de interactuar con todas las personas dentro del aula tengan sordera o no, y ayudando a la cohesión del grupo. También, podemos comprobar cómo la enseñanza de la Lengua de Signos Española a todo el grupo ha restado ansiedad a las personas con sordera a la hora de interactuar dentro del aula, y ha favorecido el desarrollo de la empatía de las personas oyentes hacia la comunicad sorda. 

La Lengua de Signos Española pone en acción nuestro cuerpo y nuestra mente, ya que se ponen en marcha nuestras manos (favoreciendo el desarrollo motriz), ejercitamos la concentración (al mirar a la persona mientras signa), entrenamos la memoria (recordando el signo), potenciamos la atención visual (atendiendo a cada signo y su significado), etc.  

Además, las personas usuarias con sordera amplían su vocabulario, a la vez que toman un rol docente cuando enseñan al resto de personas usuarias oyentes, propiciando el aprendizaje entre iguales y el aumento de su autoestima. Así mismo, la persona con sordera se siente escuchada, valorada, y se abre un espacio para que puedan expresarse con todo el grupo. 

Como personas profesionales contribuimos a la interacción comunicativa, y enfocamos nuestra labor educativa programando actividades que pongan en acción a todas las personas usuarias, desarrollando actividades para mejorar la interacción comunicativa. Para ello, primamos las actividades grupales, en las que personas con sordera y personas oyentes deben trabajar en equipo, realizando tareas colaborativas en las que necesariamente tienen que ponerse de acuerdo en cómo realizar la tarea propuesta por el equipo educativo. Y es en dichos momentos, de acuerdos y negociaciones, donde la comunicación juega un papel primordial, entrando en acción la Lengua de Signos Española como punto de encuentro y puente para el entendimiento mutuo. 

Además, las personas con sordera que tienen implante coclear se ven beneficiadas de la interacción con el resto de las personas usuarias oyentes, ya que favorece la adquisición del lenguaje oral, generando un lugar en el que pueden poner en prácticas las pautas que reciben de los profesionales de la Logopedia para que empleen el lenguaje oral, vocalizar, y relacionar el signo con el sonido. 

De esta forma, el equipo profesional del Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller se pone en acción para que no existan dos comunidades dentro del aula, sino que sea un equipo de personas usuarias cohesionadas, con identidad de grupo única, demostrando que se pueden romper las barreras comunicativas entre la comunidad de personas con sordera y la comunidad oyente. 

IASS

Ayto La laguna