¡Nada nos puede parar!

Debido a los acontecimientos que hemos vivido con motivo de la COVID-19, el centro ocupacional Helen-Keller Funcasor Tenerife desde el 13 de marzo se adaptó a la nueva situación, siguiendo las recomendaciones de la administración pública.

Siempre ha sido el objetivo de las personas trabajadoras del centro que las personas usuarias siguieran teniendo la formación y el contacto entre ellas que se ha venido desarrollando hasta el momento. Este hecho hizo que se cambiara la forma de trabajar y se ajustara a las nuevas circunstancias vividas.

Nos hemos encontrado con un reto, ya que la distancia ha dificultado el poder atender de manera directa aquellas dudas o problemas que pudieran surgir a la hora de realizar las actividades que se han pautado, siguiendo la programación establecida, pero esto no ha sido un inconveniente para mantener el contacto con todas las personas usuarias a través de video-llamadas, de realización de videos, de fotografías, etc.

Nos hemos apoyado en las familias, tutores y tutoras, educadores y educadoras y en las nuevas tecnologías para seguir desarrollando el trabajo que nos habíamos propuesto. La implicación de todas las personas ha sido fundamental, demostrando la complicidad y unión que ha permitido llevar a cabo cada una de las actividades propuestas. Esto ha permitido un aprendizaje mutuo, donde unas personas han ayudado a otras y todos salimos reforzados.

Para algunas de las personas usuarias ha sido un descubrimiento trabajar con un ordenador, con un móvil, con una tablet, ya que, solo las habían usado anteriormente de manera más básica: llamadas de teléfono, recibir/contestar un mensaje… Las familias también se han implicado en este proceso tanto en la realización de actividades como en la utilización de las herramientas tecnológicas, siendo un aprendizaje mutuo.

También para las personas trabajadoras del centro ocupacional ha sido un reto el trabajar los contenidos que se habían establecido de manera presencial, ya que ha habido que adaptarlos a cada una de las circunstancias de las personas usuarias, intentando en cada momento conseguir la máxima implicación y participación.

Las actividades propuestas han sido variadas, tocando temas de interés tanto cultural, cómo gastronómico, de salud, artístico, de conocimiento del medio… Entre otros.

Todas las personas usuarias han mostrado interés por las actividades enviadas, mostrándose colaboradoras, participativas, dejando plasmada su ilusión a la hora de realizarlas.

En todo este periodo en el que las relaciones personales se han visto modificadas por las circunstancias, el hecho de poder vernos a través de video-llamadas ha mantenido ese contacto, aunque sea en la distancia, se ha podido compartir una sonrisa que ha servido para sentirnos más cerca.

Esta información ha sido adaptada para personas con sordera gracias al proyecto “Actuaciones frente al Covid-19”, financiado por la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Dependencia y Discapacidad.