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El papel del Trabajo Social en la reforma legislativa de la capacidad jurídica de las personas con discapacidad


El pasado 3 de septiembre entró en vigor la “Ley 8/2021, de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica”. Esta reforma supone un importante cambio en el ordenamiento jurídico de nuestro país, transformándose en un sistema basado en el respeto a la voluntad y preferencias de las personas con discapacidad, promoviendo su autonomía y capacidad jurídica. 

Esta nueva ley implica también un cambio en el ámbito social, que comenzará a enfocar de manera más acertada, la realidad de las personas con discapacidad. Para ello, debemos entender que el concepto de “incapacidad” -que hasta ahora entendíamos como la limitación de la propia persona para ser titular de sus derechos-, procede de las barreras y limitaciones del entorno: barreras físicas, para el acceso a la información, cognitivas y de comunicación. Por lo tanto, para hacer posible que las personas con discapacidad accedan en igualdad de condiciones al ejercicio de sus derechos, se deberán ofrecer aquellos recursos y apoyos necesarios para eliminar las mencionadas barreras y limitaciones del contexto social en el que se desenvuelven, creando de este modo, un entorno verdaderamente inclusivo. 

Las personas profesionales del Trabajo Social, formarán parte de este proceso de transición, como principales agentes de referencia en cuanto a la intervención con personas con discapacidad desde los diferentes sistemas de atención social. Por ello, se deberá llevar a cabo una labor de evolución y renovación profesional para garantizar el respeto a la autonomía de la persona, interviniendo bajo los principios de la mencionada ley y los principios éticos de la profesión. A su vez, esta labor profesional será vital para ofrecer el apoyo necesario a las familias, que también deberán adaptarse a este nuevo cambio.

Sin duda, esta reforma marcará un antes y un después en la historia de los derechos de las personas con discapacidad. Suponiendo una transformación social en cuanto a los principios y enfoques que, hasta ahora, se basaban en intervenciones paternalistas.