Uso de signos en la primera infancia


Desde Funcasor, hemos reiterado en otras ocasiones la importancia que tiene la lengua de signos en el desarrollo cognitivo en la primera infancia y por eso nuestro trabajo siempre ha ido en la línea de acercar la lengua de signos al entorno familiar y docente. De esta manera, los niños y las niñas puedan enriquecerse de una lengua que, sin duda, aporta múltiples ventajas no solo en la comunicación, sino también a la hora de fomentar una sociedad inclusiva.

Es por ello que hemos publicado la 2ª edición del libro Lengua de Signos Española para bebés con el fin de propiciar una mejor comunicación y fortalecer el vínculo entre los y las bebés y su entorno más cercano. Por su naturaleza viso-gestual, la lengua de signos es una herramienta que les sirve de refuerzo y les permite comunicarse cuando hacerlo a través del habla no les resulta fácil. De esa manera su uso beneficia también a niños y niñas con autismo, síndrome de Down, apraxia, parálisis cerebral, trastornos del habla u otras necesidades especiales consiguiendo así, reducir sentimientos de frustración e inseguridad, mejorar la motricidad fina, la atención, la memoria y el control del espacio, proporcionándoles una mejor autoestima.

El estudio realizado por Silvia Rumeu, “Signándole a la infancia” es una propuesta metodológica bilingüe (Lengua oral/Lengua de signos española) que se desarrolla en las aulas ordinarias de primer ciclo de infantil y que tiene por objetivo hacer inclusivas dichas aulas. Esta es parte de la definición que la creadora de esta propuesta metodológica hace de su trabajo realizado en el año 2018 y cuyos resultados fueron publicados en febrero del 2022, demostrando así, que el uso de los signos facilita la comunicación e interacción en la infancia dando pie a nuevos aprendizajes en torno al bilingüismo tanto dentro como fuera de las aulas, en contextos familiares y externos al ámbito educativo.

Estudios como este demuestran la importancia de apostar por la inclusión de la lengua de signos en las aulas, no solo como herramienta para favorecer el desarrollo cognitivo del alumnado sino como mecanismo clave para conseguir una sociedad más inclusiva en la que la comunicación no sea una barrera, sino un elemento de cohesión y adaptación creativa. Es por ello, que también se ha demostrado que enseñando lengua de signos a los niños y niñas conseguimos estimular diferentes zonas del cerebro relacionadas con la capacidad lingüística.

La Confederación Española de Familias de Personas Sordas (CNSE) determina que es muy importante la educación inclusiva en todos sus aspectos.  Pero debe haber un verdadero compromiso de todo el sistema educativo para dotar de los recursos que se necesita. Si se quiere avanzar como sociedad hay que conseguir que todas las personas avancen y para ello, la base es la educación.

Esta noticia ha sido adaptada gracias al proyecto «Servicio de Intérpretes de Lengua de Signos Española-SILSE- La Palma», financiado por la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno de Canarias.