Identidades de género y sordera: la importancia de una atención sanitaria inclusiva y accesible

Las barreras en el acceso a la salud se intensifican cuando a la identidad de género se suma una pérdida auditiva, generando obstáculos médicos, comunicativos y tecnológicos.

Las personas trans, no binarias y con otras identidades de género continúan encontrando obstáculos en el acceso a la salud. Estas dificultades se intensifican cuando, además, hay una pérdida auditiva, lo que genera barreras no solo médicas, sino también comunicativas y tecnológicas. La combinación de ambas realidades sigue estando poco visibilizada dentro del sistema sanitario.

En estos casos, no hablamos de una única forma de comunicación ni de una única necesidad. Dentro de la comunidad sorda y con discapacidad auditiva hay realidades muy diversas: personas usuarias de lengua de signos, pero también personas que utilizan audífonos o implantes cocleares, o que dependen de sistemas de apoyo como bucles magnéticos o de frecuencia modulada (FM), subtitulado en tiempo real o comunicación oral apoyada. Cuando estos recursos no están disponibles o no se utilizan de forma adecuada, se producen situaciones de exclusión cotidiana que afectan directamente a la calidad de la atención.

Algunas de estas barreras se hacen especialmente visibles en el entorno sanitario. Por ejemplo, dificultades para comprender explicaciones sobre tratamientos hormonales, bloqueadores o intervenciones quirúrgicas cuando la información se transmite únicamente de forma oral. También es frecuente la ausencia de subtitulado en vídeos informativos o la falta de intérpretes en determinadas consultas, lo que puede limitar la comprensión de indicaciones médicas o el seguimiento adecuado de procesos largos como la transición de género o la atención psicológica.

En ocasiones, incluso con la presencia de un equipo sanitario implicado, la falta de apoyos técnicos adecuados puede generar dificultades en la comprensión de temas sensibles: desde la explicación de efectos secundarios de la medicación hasta la gestión de citas o resultados de pruebas. Estas situaciones pueden provocar inseguridad, retrasos en la toma de decisiones o sensación de desconexión con el propio proceso de salud.

En Canarias existe la Unidad TransCan del Servicio Canario de Salud, un recurso público especializado en la atención a personas trans, no binarias y con otras identidades de género. Este servicio cuenta con un equipo profesional altamente implicado y sensibilizado, con una clara vocación de acompañamiento y un compromiso continuado por ofrecer una atención respetuosa, humana y adaptada a cada proceso personal. Su trabajo ha contribuido de forma significativa a mejorar la atención a la diversidad de género en el sistema sanitario público, acercándose de manera progresiva a distintas realidades y necesidades de las personas usuarias, e incorporando una mirada cada vez más amplia e inclusiva.

Sin embargo, incluso en contextos especializados y con equipos comprometidos, todavía hay margen de mejora en la incorporación de recursos que permitan una comunicación plenamente adaptada a todas las realidades auditivas. Esto incluye desde la disponibilidad estable de intérpretes de lengua de signos hasta la incorporación de bucles magnéticos en espacios de consulta, subtitulado en materiales informativos o el uso de apoyos visuales durante la atención clínica. Avanzar hacia una atención más equitativa implica integrar estas herramientas de forma habitual y no como soluciones puntuales.

Desde Funcasor, ofrecemos servicios de interpretación de LSE de manera gratuita para estas atenciones o cualquier otra de la vida diaria de las personas usuarias de la lengua de signos, gracias al proyecto SILSE Tenerife, financiado por la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud y Familias del Gobierno de Canarias.

En definitiva, el reto no es solo ofrecer una atención especializada, sino asegurar que esta sea comprensible, adaptable y realmente cercana para cada persona. Reducir las barreras de comunicación en el ámbito sanitario no es un complemento, sino una condición esencial para garantizar una atención segura, humana y respetuosa. Disponer de una unidad como TransCan supone un paso firme hacia la consecución de este objetivo.

Si necesitas más información sobre cómo acceder a este recurso, puedes contactar con el Servicio de Información, Valoración y Orientación.

Esta información ha sido adaptada a lengua de signos española, gracias al proyecto SILSE Tenerife, financiado por la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud y Familias del Gobierno de Canarias.

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