El
día de la Mujer es más que una simple conmemoración. Es un recordatorio de la lucha constante de las mujeres por sus derechos y de la importancia de la igualdad de género en la sociedad.

Funcasor, en su apuesta por la igualdad, se encuentra desarrollando el proyecto
“Mujer con discapacidad y empleo” subvencionado por la Área de Gobierno de la Presidenta: Igualdad y Diversidad, Hacienda y Proyectos Estratégicos. Dirección Insular de Igualdad y Diversidad. Servicio Administrativo de Igualdad y Prevención de la Violencia de Género del Cabildo de Tenerife, mediante la convocatoria para otorgar subvenciones a entidades sin ánimo de lucro, fundaciones, colegios profesionales y otras instituciones voluntarias para proyectos que coadyuven al establecimiento de políticas efectivas de igualdad de género en el territorio insular.El proyecto apuesta por dar atención integral a las mujeres, mediante Itinerarios de inserción donde Se da apoyo y asesoramiento para eliminar las barreras de la comunicación laboral, para mejorar el acceso laboral y mantener su puesto de trabajo.Actualmente, el 8 de marzo se ha convertido en un símbolo de la lucha por los derechos de las mujeres y la igualdad de género. Sorprende descubrir que sus inicios no fueron en esa fecha y tampoco en Europa, ya que la semilla de esta jornada histórica se plantó el 28 de febrero de 1909 en la ciudad de Nueva York, con una huelga de mujeres trabajadoras textiles que revindicaban mejores condiciones laborales y derechos fundamentales. Además, el toque visionario de Luise Zietz transformó un evento local en un movimiento global por la igualdad de género.A continuación, se muestran datos recogidos por el Observatorio sobre discapacidad y mercado de trabajo en España (ODISMET 2021) de la Fundación ONCE, de mujeres con discapacidad.

Para hablar de empleo digno, se debe hacer desde una perspectiva de género e interseccional en la que se tenga en cuenta que ser mujer y tener discapacidad, en concreto auditiva, supone una combinación que limita sus posibilidades y genera barreras adicionales en el acceso al empleo y a oportunidades laborales. Además, las barreras de comunicación suponen un desafío adicional que limitan la capacidad de las mujeres con discapacidad para acceder a la información y, en particular, al empleo.Algunas de las necesidades específicas de las mujeres atendidas en nuestro Servicio de Empleo y Formación Laboral, las identificamos a continuación:
- Poca oferta formativa accesible.
- Empleos de baja cualificación.
- Los empleos a jornada parcial.
- Empleos con contratos temporales.
- Difícil conciliación familiar.
- Necesidad de empoderamiento laboral.
Al abordar estas necesidades específicas, trabajamos en la creación de un entorno laboral más equitativo y accesible para todas las mujeres, independientemente de su discapacidad. [pvcp_1]