Deporte Adaptado en el Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller


Como cada jueves, las personas usuarias se preparan para ir al complejo deportivo Los Laureles en el municipio de Tegueste, donde realizan no sólo calentamientos, estiramientos y actividades en equipo, sino que, además, muchas de ellas se proponen retos personales.

El deporte ayuda a la motivación, a mejorar el humor, a dormir mejor, a aumentar la energía, a mejorar el estado físico y mental, a desconectar, y actúa como vía para la inclusión social, ya que su práctica permite hacer nuevas amistades.

Por todos estos motivos, vemos el deporte para las personas usuarias como algo fundamental y como una pieza clave para fomentar hábitos saludables, crear tiempo de ocio compartido y aumentar su autoconfianza.

Por otro lado, disfrutamos en viernes alternos de las instalaciones del Complejo Deportivo de San Benito donde realizamos juegos y calentamientos previos a la sesión de actividades acuáticas.

El monitor responsable, se encarga de adaptar los ejercicios a las personas usuarias, y en cada sesión vemos la alegría y el disfrute en sus caras, porque no sólo son los beneficios que aporta el deporte sino, además, las sensaciones que nos trasmite el agua, como la de volver a sentirnos en la tranquilidad y la seguridad del vientre materno.

Nos damos cuenta de que sirve para que las personas usuarias aprendan valores como la equidad, la igualdad, la disciplina, la inclusión, la confianza en sí mismo, la perseverancia y el respeto, fomentando, además, habilidades sociales como las relaciones con sus iguales, la aceptación de normas, la cooperación, el reconocimiento, la tolerancia, la empatía, la motivación y el trabajo en equipo, entre otros.

Además, desde el comienzo de las actividades acuáticas, varias personas usuarias han perdido el miedo a meterse en el agua y ya se mueven con algo de seguridad en ella, eso sí, siempre con el acompañamiento del personal educativo.

En resumen, la práctica de deporte ayuda a expresar emociones y segregar endorfinas, las hormonas que, tras hacer ejercicio, provocan un gran bienestar y puede ser un complemento muy eficaz para el desarrollo de las diferentes capacidades de cualquier persona, tenga discapacidad o no, y, desde el Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller, animamos al resto de personas a disfrutar del poder del DEPORTE.