El 25 de febrero de 2025 se celebra el Día Internacional del Implante Coclear, conmemorando el 68º aniversario de la primera operación de este tipo realizada en 1957.
El implante coclear es un dispositivo electrónico que permite a personas con sordera profunda recuperar la audición mediante la estimulación eléctrica de las células acústicas del oído interno.Esta fecha, que se celebra en más de 65 países, busca crear conciencia sobre esta tecnología revolucionaria que ha cambiado la vida de más de medio millón de personas en todo el mundo. En España, más de 23.000 personas son usuarias de implantes cocleares.Este año nos centraremos en dos aspectos importantes: el avance tecnológico del dispositivo y la rehabilitación en adultos.

En cuanto al primer aspecto, los avances tecnológicos en este campo han sido significativos. Algunos de los más destacados incluyen:
- Mejoras en el diseño y funcionalidad: Procesadores más pequeños y livianos, de una sola pieza que integran todos los componentes externos, eliminando la necesidad de cables e incluyendo micrófonos que pueden funcionar debajo de la piel.
Conectividad y tecnología: Integración de Bluetooth, permitiendo la conexión directa con dispositivos como teléfonos inteligentes y tablets, aplicaciones para teléfonos inteligentes que permiten controlar sus implantes o sistemas de comunicación que facilitan la programación y verificación a distancia de estos.
- Avances en electrodos: Desarrollo de electrodos de película fina, ultrafinos y flexibles, que permiten una colocación más precisa y menos traumática en la cóclea, matrices de electrodos personalizables que se adaptan a la anatomía individual del paciente o recubrimientos de electrodos que mejoran la biocompatibilidad y reducen la inflamación.
- Compatibilidad con otras tecnologías: implantes diseñados para ser compatibles con resonancias magnéticas de hasta 3 Tesla, permitiendo mejor calidad de imagen en las pruebas de Resonancia Magnética.

En cuanto al segundo aspecto, relacionado con la rehabilitación logopédica, siempre la relacionamos con la infancia. Las personas adultas pasan desapercibidas. A continuación, destacaremos las diferencias entre ambos colectivos:
Infancia: - El enfoque es desarrollar y habilitar la función auditiva y el lenguaje.
- En casos de sordera congénita, no tienen experiencia auditiva previa, por lo que se trabaja en desarrollar una nueva memoria auditiva.
- Requieren un programa integral y a largo plazo de habilitación que incluye escucha, habla, lenguaje, lectura y pensamiento.
- Se utiliza la Terapia Auditiva Verbal (TAV) y se involucra activamente a la familia en el proceso.
- Las expectativas se centran en el desarrollo normal del lenguaje y la integración social y educativa.
Personas adultas: - Se rehabilita una función que se perdió, ayudándoles a reconocer sonidos y comprender el habla.
- Tienen una memoria auditiva establecida, por lo que la rehabilitación se centra en adaptar esta experiencia previa a la nueva forma de escuchar con el implante.
- El proceso puede ser más corto, centrándose en readaptar habilidades previamente adquiridas.
- Se enfoca más en situaciones auditivas de la vida real, como escuchar en ambientes ruidosos o ver televisión.
- Se trabaja en mejorar la inteligibilidad y aspectos como la entonación, ritmo y melodía.
- Se ajustan las expectativas y se trabaja en aceptar las posibles limitaciones del implante.

En suma, la conmemoración de este día resalta la importancia de la audición en la calidad de vida de las personas y promueve la «Pasión por Escuchar» entre el colectivo de personas usuarias de implantes. Los avances tecnológicos están mejorando significativamente la experiencia auditiva de las personas usuarias, ofreciendo mayor comodidad, funcionalidad y calidad de vida. Además, es importante tener en cuenta las necesidades y desafíos que enfrentan niños, niñas y personas adultas en su proceso de adaptación al implante, requiriendo enfoques terapéuticos diferenciados.