12 de abril: Día Mundial de la Contaminación Acústica.

¿Qué persona no ha sentido cansancio, dolor de cabeza o estrés después de estar en un lugar con mucho ruido?Todas las personas adultas, sabemos que el ruido y la contaminación acústica tienen un impacto negativo sobre la salud, aún más si se trata de la salud auditiva , porque lo hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas.Como personas adultas, o incluso como personas jóvenes, tenemos capacidad de ponerle palabras a este hecho, y esto ha promovido que cada vez se haga más hincapié en el riesgo que existe al exponerse a entornos ruidosos, sobre todo en el ámbito sanitario y laboral.Pero ¿Qué ocurre con las personas menores? ¿vive la población infantil en entornos ruidosos sin tener la capacidad de opinar o denunciar este hecho?La respuesta, desgraciadamente, es sí.Los entornos escolares son ambientes muy ruidosos debido a la cantidad de personas que ocupan las aulas y la forma y materiales con las que éstas están construidas, que favorecen el eco y la reverberación del sonido.¿Entonces, las personas menores de 2 y 3 años están expuestos  a un ambiente ruidoso desde que empieza su escolaridad?De nuevo, la respuesta es sí.No podemos decir que sea así en el 100% de los casos, pero sí en la mayoría de los centros educativos de la Comunidad Autónoma de Canarias cuyo diseño y construcción es similar.La contaminación acústica en general y en concreto, la provocada por el ruido en el entorno escolar, es nociva para la salud auditiva de todo el alumnado en su conjunto y, particularmente, para menores con sordera de cualquier tipo (de moderada a profunda, unilateral o bilateral, periférica o con problemas en el procesamiento central), especialmente para el alumnado usuario de prótesis auditivas.A las dificultades en la salud en general, s  suman las dificultades a nivel educativo, porque el ruido impide acceder claramente a la información del profesorado, y las dificultades a nivel personal. En este último nivel, en concreto a las dificultades en el desarrollo del lenguaje, ya que el entorno escolar funciona, cuando éste cumple condiciones acústicamente saludables, como un promotor del desarrollo lingüístico, pero cuando el entorno es ruidoso, es negativo para este desarrollo.En el Día Mundial de la Contaminación Acústica, Funcasor hace un llamamiento a las instituciones públicas en general y a la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias en particular, para que pongan especial atención sobre la necesidad de un cambio en las condiciones acústicas de las aulas (menor número de alumnado por clase, diseño no rectangular de las aulas y uso de material que absorba el sonido, entre otras)  que va a beneficiar no solo al alumnado con sordera, sino también al resto de estudiantes y al profesorado, reduciendo estados de fatiga y estrés, así como déficits de atención y aprendizaje.  La video píldora elaborada por Fiapas ofrece recomendaciones prácticas al respecto. https://www.youtube.com/watch?v=rSBeSJ9rGVc&list=PLsuxCjQWSODwQjPEvCPTHxCv83KgmRq9D&index=4Mientras tanto, Funcasor pone su granito de arena ofreciendo la posibilidad de que los centros educativos reduzcan el ruido del mobiliario de las aulas a través del proyecto “Aulas sin ruido”, a través de cual, los centros interesados son dotados de pelotas de tenis para su colocación en las patas de las mesas y sillas de las aulas, evitando el molesto ruido que provocan al desplazarlas.Más información en www.fiapas.es y en www.funcasor.org
Esta noticia se realiza dentro del proyecto “Atención Familiar V” financiado por el Gobierno de Canarias, con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.
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