Día Mundial de la Escucha

El 18 de julio se celebra el Día Mundial de la Escucha, una jornada dedicada a fomentar la conciencia sobre la importancia de una escucha activa y saludable. Este día honra el legado del compositor y ambientalista canadiense R. Murray Schafer, pionero en la ecología acústica. Schafer destacó la gran importancia del entorno sonoro que nos rodea, así como su impacto en nuestra vida diaria.Desde que nos despertamos con el sonido de la alarma o la cafetera, hasta los ruidos del tráfico urbano, estamos constantemente expuestos a una variedad de sonidos. Un susurro o la respiración normal suelen estar en torno a 10 decibelios (dB), el sonido de las hojas al caer alrededor de 20 dB, y una biblioteca silenciosa se mantiene en unos 40 dB. Las conversaciones normales alcanzan los 50 dB, mientras que el tráfico intenso puede llegar a los 70 dB. A partir de los 100 dB, el ruido puede volverse dañino y más de 120 dB entran en el umbral del dolor. La exposición prolongada a sonidos superiores a 80 dB puede poner en riesgo nuestra salud auditiva. En España, casi dos millones de personas sufren pérdida auditiva, también conocida como hipoacusia. Este problema puede agravarse con el uso frecuente de dispositivos electrónicos como auriculares y la creciente contaminación acústica. Particularmente preocupante es el aumento de casos de hipoacusia entre adolescentes, atribuido al hábito de escuchar música a volúmenes elevados durante periodos prolongados. Esto subraya la importancia de desarrollar hábitos auditivos saludables. Para abordar estas preocupaciones, el Día Mundial de la Escucha promueve diversas iniciativas que buscan sensibilizar a la población sobre la importancia del entorno sonoro y la protección auditiva. Entre las actividades más destacadas se encuentran: 
  1. Proyectos de concienciación del sonido de la naturaleza: Muchas entidades organizan caminatas sonoras y talleres en la naturaleza. Estas actividades permiten a los participantes desconectarse de los ruidos urbanos y reconectarse con los sonidos naturales. Esto no solo es relajante, sino que también ayuda a desarrollar una mayor apreciación de la biodiversidad sonora y su preservación. 
  2. Educación a las nuevas generaciones: En escuelas y comunidades se realizan talleres y charlas para concienciar a los jóvenes sobre los peligros de la exposición prolongada al ruido y el uso responsable de los dispositivos electrónicos. Estos programas inculcan hábitos de escucha saludable desde temprana edad, enfatizando la importancia de moderar el volumen y tomar descansos regulares.
  3. Proyectos de grabación y documentación sonora: Grupos de profesionales del audio se dedican a capturar y archivar los sonidos característicos de los diferentes entornos. Estos archivos sirven como herramientas educativas y se documentan como registros históricos de paisajes en constante cambio por la actividad humana.  
  4. Investigación y políticas públicas: Instituciones académicas y organizaciones sin ánimo de lucro aprovechan este día para divulgar estudios sobre el impacto del ruido en la salud pública. Estas publicaciones sirven para promover que las principales instituciones políticas promueven entornos acústicos más saludables, así como la reducción del ruido en las principales áreas urbanas. 
La preservación de nuestra salud auditiva es fundamental para mantener una buena calidad de vida. En el Día Mundial de la Escucha, reflexionamos sobre el entorno sonoro que nos rodea y tomamos medidas para proteger nuestra capacidad de escuchar, al mismo tiempo que fomentamos una cultura de respeto y concienciación sobre los sonidos del mundo.  Esta información ha sido adaptada a Lengua de Signos Española, gracias al proyecto “Servicio de Intérpretes de Lengua de Signos Española – SILSE- Tenerife”, financiado por la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, a través de la Dirección General de Dependencia y Discapacidad del Gobierno de Canarias y la cofinanciación del Excelentísimo Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna.