Economía Familiar

Finalizado el primer mes del año, es importante tener en cuenta una serie de recomendaciones para mejorar la economía familiar, ya que, es probable, que los gastos en los meses de diciembre y enero hayan sido mayores que los ingresos.

Inicialmente, se conoce como economía a la ciencia que estudia la forma de administrar los recursos disponibles, con el fin de cubrir las necesidades de las personas. La economía familiar, también conocida como economía doméstica, está orientada, por tanto, a conocer cómo las familias gestionan los recursos en sus hogares, a través de los gastos y el ahorro, principalmente.Se considera principales gastos del hogar, la alimentación, ropa, calzado, educación, salud, vivienda y transporte. Existe otro tipo de gastos, como la compra de determinados productos de marca, viajar o comer fuera de casa que, para poder valorar si es o no posible asumirlos, es necesario previamente dejar cubiertos los gastos principales.

En cuanto a las deudas familiares, las más comunes son: solicitud de créditos o microcréditos, y solicitud de préstamos o de financiación de productos (vehículos, dispositivos electrónicos, muebles, etc.), entre otros. Para poder prevenir el exceso de las deudas, es aconsejable establecer un presupuesto realista, controlar los gastos, intentar ahorrar regularmente, evitar el uso excesivo de créditos o buscar asesoramiento financiero.

Para gestionar adecuadamente la economía familiar, es importante establecer una planificación financiera, ya que permite establecer metas y objetivos claros, tener un mayor control de las finanzas, establecer un presupuesto realista y ahorrar de manera sistemática, prever situaciones adversas, como pérdida de empleo, enfermedades o accidentes, y planificar el futuro.Una manera de conseguirlo podría ser aplicando la conocida regla 50/30/20, que consiste en dividir los ingresos mensuales en tres partes, asignándolos a un ámbito diferente, siendo uno de ellos el ahorro. Lo más recomendable sería destinar el 50% a los gastos básicos y de primera necesidad (pago de las facturas de agua y luz, alquiler, compra de comida o productos de higiene personal), el 30% a las actividades de ocio y tiempo libre (comidas fuera de casa, compra de ropa o ir al cine), y el 20% al ahorro.

Si una vez aplicada esta regla, se comprueba que los gastos están controlados, es posible aumentar el % destinado al ahorro, como mínimo algún mes.

En conclusión, sabemos que no resulta sencillo planificar los gastos y los ahorros para hacer una buena gestión de la economía doméstica ya que, en ocasiones, pueden surgir cuestiones imprevistas, como la subida de impuestos u otros gastos que no se pueden predecir. Sin embargo, si se tienen en cuenta todas estas recomendaciones, es posible mejorar la economía familiar.

Esta noticia se enmarca en el proyecto Atención Familiar VI, financiado por el Gobierno de Canarias con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.