Empleo de calidad y formación accesible para las personas con sordera

Según el INE (datos del año 2021) en España:  
  • El 34,6% de las personas de 16 a 64 años con discapacidad oficialmente reconocida en 2021 eran activos. 
  • La tasa de empleo de las personas con discapacidad fue del 26,9% (del 66,3% para las personas sin discapacidad).  
  • La tasa de paro del colectivo con discapacidad fue del 22,5%, 0,3 puntos más que en 2020.  
  • El número de parados con discapacidad aumentó en 2.500 personas (un 1,7%) durante 2021, mientras que entre las personas sin discapacidad disminuyó un 3,2%. 
   La realidad actual es que las personas que tienen formación, independientemente del tipo de discapacidad, tienen más probabilidades de entrar en el mercado de trabajo y sólo el 15% de las personas con discapacidad poseen estudios superiores. Para las personas con sordera, el punto de partida para conseguir un empleo digno pasa por disponer de una oferta formativa (tanto formal como no formal) que sea accesible, en caso contrario seguirán optando únicamente por empleo de baja cualificación, lo que supone un encasillamiento laboral en algunos sectores de ocupación.    El acceso al mercado laboral comienza con la educación, pero para las personas con discapacidad, auditiva preferentemente, se detectan los siguientes obstáculos:
  • Falta de accesibilidad en la comunicación en general dentro de la formación formal y no formal 
  • Falta de recursos de apoyo especializados en entornos ordinarios 
  • Falta de flexibilidad de los criterios de evaluación y la no adaptación curricular 
  • Falta de capacitación de la comunidad educativa para atender a personas que presentan discapacidad auditiva 
  • Escasa adaptación de los materiales o metodologías de enseñanza específicas para las personas con sordera 
  • La actitud, los prejuicios y sesgos inconscientes de la sociedad hacia la discapacidad 
  Sumada a la falta de accesibilidad en la comunicación, los motivos principales que dificultan a las personas con discapacidad, en general, y auditiva en particular, el acceso al mercado laboral son los mitos erróneos que aún están presentes, las etiquetas negativas y la gran desinformación que existe sobre la discapacidad y sobre la capacidad productiva, así como, la falta de orientación accesible en la comunicación, la sobreprotección, la brecha formativa, la precariedad y la carencia de sensibilidad empresarial entre otros motivos.    En este sentido, Funcasor apuesta por un asesoramiento y una sensibilización empresarial constante y específica sobre la discapacidad, auditiva preferentemente, y en un empoderamiento laboral a través de la mejora de la empleabilidad de nuestras personas usuarias, gracias al acompañamiento y a una orientación accesible en la comunicación, adaptada a cada perfil, con el fin de conseguir un cambio de aptitudes y capacidades de las personas con sordera y permitirles demostrar su valía. El Servicio de Empleo y Formación Laboral presta esta atención dentro de los proyectos de empleo y formación que oferta nuestra entidad, como por ejemplo dentro del Programa Experimental en Materia de Empleo EN MOVIMIENTO, financiado por el Servicio Canario de Empleo, entre otros, ejecutado en las islas de Gran Canaria y Tenerife.    Otro aspecto a tener en cuenta para facilitar el acceso al mercado laboral digno de las personas con sordera, son las barreras de comunicación. Éstas se deben eliminar mediante el uso de la figura del intérprete de lengua de signos, el subtitulado, la adaptación de materiales de estudio y de cualquier producto de apoyo a la comunicación que0 sea necesario para facilitar la comunicación con las personas oyentes y garantizar así una situación en igualdad de condiciones.     Las personas con discapacidad sufren discriminación en todos los ámbitos de su vida y en el ámbito formativo y laboral no es diferente. Son muchas las personas que se sienten excluidas en el trato del día a día con las personas compañeras de trabajo, las condiciones salariales, responsabilidades o acceso a procesos de selección en diferentes ofertas de empleo que no son accesibles en la comunicación.    En definitiva, la sociedad ha de entender que el empleo dignifica, ya que es lo que nos permite demostrar nuestra valía y nuestro lugar en el mundo. La lucha contra la exclusión social de las personas con discapacidad pasa por el empleo de calidad y sin discriminación, así como también, por un cambio de mentalidad en la educación, pero también en los procesos de selección y en el trato dentro del entorno de trabajo.