Interpretación de Lengua de Signos Española y Mediación Comunicativa.

En el ámbito de la comunicación inclusiva, la distinción de la figura profesional de intérprete de lengua de signos española y la persona profesional de la mediación comunicativa emerge como un tema relevante, marcando roles específicos y habilidades distintivas para cada profesión. Está diferenciación es fundamental para garantizar una interacción efectiva y equitativa para las personas con sordera.

Las personas intérpretes, por un lado, son profesionales altamente capacitados en la traducción e interpretación entre la lengua de signos y la lengua oral. Su papel principal consiste en facilitar la comunicación fluida entre personas con sordera y oyentes, transmitiendo no solo el contenido literal del mensaje, sino también su tono, contexto y emociones subyacentes. Para lograr esto, las personas profesionales intérpretes deben poseer un dominio experto tanto de la lengua de signos como de la lengua oral, así como una comprensión profunda de las culturas sorda y oyente.Por otro lado, la persona profesional de la mediación se enfoca en proporcionar apoyo y asistencia a personas con diversas dificultades en la comunicación, que pueden incluir no solo a personas con sordera, sino también a aquellos con dificultades del habla, del lenguaje o del desarrollo. A diferencia de la interpretación, la mediación comunicativa no necesariamente posee habilidades avanzadas en la lengua de signos, pero está capacitada para adaptar estrategias comunicativas según las necesidades específicas de la persona usuaria, utilizando métodos como pictogramas, sistemas aumentativos y alternativos de comunicación, o incluso facilitando la comunicación gestual.

La distinción entre ambos roles es esencial para proporcionar servicios de calidad y respetar la autonomía y la dignidad de las personas con discapacidad. Mientras que la persona profesional intérprete garantiza una interpretación precisa y completa entre dos idiomas diferentes, la persona profesional de la mediación comunicativa se centra en crear un entorno comunicativo accesible y en facilitar la interacción de manera más amplia, abordando diversas barreras lingüísticas y comunicativas.En última instancia, aunque ambas profesionales comparten el objetivo común de facilitar la comunicación inclusiva y accesible, sus diferencias en formación, habilidades y enfoques reflejan la diversidad de necesidades y contextos en los que trabajan. Reconocer y respetar estas diferencias es esencial para proporcionar servicios de calidad y promover la inclusión y el respeto hacia todas las personas, independientemente de sus capacidades lingüísticas o sensoriales.

«Esta noticia ha sido adaptada gracias al proyecto «Servicio de Intérpretes de Lengua de Signos Española-SILSE- La Palma», financiado por la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias»