En los últimos años, la digitalización ha cambiado de forma notable la manera en la que nos informamos, nos comunicamos y realizamos gestiones tanto públicas como privadas. A pesar de estos avances, no siempre se ha tenido en cuenta que no todas las personas acceden a la información en las mismas condiciones. En el caso de las personas con sordera, la accesibilidad digital sigue siendo un aspecto fundamental para poder participar plenamente en la sociedad y acceder a los mismos recursos y oportunidades.
Hablar de accesibilidad digital no significa únicamente adaptar páginas web o aplicaciones móviles. También implica crear entornos digitales pensados desde el inicio para todas las personas, teniendo en cuenta las diferentes formas de comunicación. El uso de subtítulos adecuados, la presencia de intérpretes de lengua de signos, contenidos audiovisuales accesibles y textos claros y comprensibles son medidas básicas para garantizar el derecho a la información de las personas con sordera.
La importancia de la accesibilidad digital es especialmente visible en ámbitos como la educación, el empleo y la atención social. Contar con plataformas educativas accesibles facilita la participación del alumnado con sordera en su proceso de aprendizaje. Del mismo modo, entornos laborales digitales inclusivos contribuyen a mejorar la inserción laboral y a mantener el empleo. Además, disponer de trámites online claros y accesibles favorece la autonomía personal y reduce la dependencia de apoyos externos.
Otro aspecto fundamental es la sensibilización social. Crear contenidos accesibles no solo beneficia a las personas con sordera, sino que mejora la experiencia de uso para toda la población. Apostar por el diseño universal supone reconocer la diversidad como una realidad presente en nuestra sociedad.
En Canarias, resulta necesario seguir impulsando iniciativas que promuevan la accesibilidad digital desde una perspectiva cercana y participativa, contando con la opinión y la experiencia de las propias personas con sordera, y de sus familias.
La Fundación Canaria para las Personas con Sordera y sus Familias continúa trabajando en la defensa de los derechos de las personas con sordera con el objetivo de avanzar hacia una sociedad más inclusiva, donde la comunicación sea accesible para todas las personas y la igualdad de oportunidades sea una realidad; en este sentido, Funcasor defiende que la accesibilidad debe entenderse como un derecho y no como un recurso opcional, ya que, aunque en los últimos años algunas administraciones públicas y organizaciones han incorporado medidas inclusivas en sus canales digitales, todavía persisten numerosas barreras que dificultan el acceso real a la información.
Esta noticia ha sido adaptada gracias al proyecto «Servicio de Intérpretes de Lengua de Signos Española – SILSE – La Palma», financiado por la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias.










