La importancia de la lectoescritura en personas con sordera.

El aprendizaje de la lectura y la escritura comienza en la infancia, generalmente en el entorno familiar y escolar. Inicialmente, las niñas y los niños son expuestos a libros, cuentos y canciones, lo que les ayuda a desarrollar un interés temprano por el lenguaje escrito.

El aprendizaje de la lectura y la escritura es fundamental para cualquier persona, pero adquiere especial relevancia en personas con sordera. La lectoescritura no solo es crucial para la formación académica y las oportunidades laborales, sino también para acceder a la cultura y participar plenamente de la sociedad en la que vivimos.

Aprender a reconocer las letras del alfabeto y los sonidos que las representan es un proceso conocido como conciencia fonológica y es fundamental, aunque no imprescindible, para el desarrollo y la mejora de las habilidades lectoras. Este proceso se modifica cuando hablamos de personas con sordera ya que no cuentan con ese input auditivo.

Para que el proceso de aprendizaje de la lectoescritura en personas con sordera sea adecuado, se hace uso de diferentes estrategias visuales adaptadas. Se emplean recursos tecnológicos y material adaptado para que el proceso de aprendizaje-enseñanza sea lo más amable posible.Comenzamos copiando letras y asociándolas con su referente del dactilológico para, poco a poco, ir aprendiendo palabras. A continuación, aprendemos vocabulario que necesitamos para desenvolvernos en nuestro día a día; vemos la imagen de esa palabra que queremos aprender, reforzamos el signo en lengua de signos y escribimos la palabra que va asociada. Este proceso requiere de habilidad memorística por parte de la persona con sordera ya que no pueden hacer esa relación entre la palabra escrita y su sonido como hacen las personas oyentes.Las ayudas técnicas, como los implantes cocleares y los audífonos, son de gran ayuda, especialmente cuando se implementan a edades tempranas para facilitar el camino hacia una lectoescritura efectiva, aunque no son imprescindibles. Estas tecnologías facilitan la comunicación y, por lo tanto, este proceso complejo. El desarrollo de la lectoescritura es vital, ya que permite a las personas con sordera alcanzar un mayor grado de autonomía, reduciendo la necesidad de recursos externos de apoyo.Para las personas usuarias de la lengua de signos, existe una diferencia estructural gramatical significativa con respecto al castellano escrito. Mientras que en la lengua oral la estructura sintáctica es sujeto-verbo-objeto («Yo como arroz»), en lengua de signos es sujeto-objeto-verbo («Yo arroz como»). Esta diferencia debe ser considerada al diseñar los métodos de enseñanza de la lectoescritura.En conclusión, aprender a leer y escribir es importante en el desarrollo vital, pues las habilidades adquiridas mediante la lectoescritura son fundamentales para la comunicación efectiva, el acceso a la información, el desarrollo personal y profesional y la participación activa en la sociedad. La capacidad de leer y escribir nos permite comprender el mundo que nos rodea, expresar nuestras ideas y emociones, acceder a oportunidades educativas y laborales, tomar decisiones informadas y construir un pensamiento crítico y comprometido a nivel personal y social. Por todo esto, desde el Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller, acompañamos a las personas usuarias en este proceso de aprendizaje.