La importancia del acompañamiento social

El acompañamiento como metodología de intervención social, es avanzar «al lado de», es mirar de otra manera a la persona y su historia, para que ella pueda verse de otra forma. Es creer en sus potencialidades, ayudarle a tomar conciencia y a desarrollarse, sea cual sea su estado actual. Acompañar es mediar entre las instituciones, más o menos burocratizadas de una sociedad y las personas que, no puedan hacer valer sus derechos (Funes, Raya, 2001:33).

 En el Servicio de Información, Valoración y Orientación, consideramos que para ser efectivas las atenciones que hacemos necesitamos adaptar nuestra metodología de trabajo a las características y necesidades de cada una de las personas que atendemos. Por ello, es fundamental el acompañamiento social que realizamos a aquellas personas con discapacidad y diferentes características específicas, teniendo en cuenta el punto de partida y las condiciones del contexto (económicas, políticas, sociales, culturales…), que actuarán como factores de riesgo o de protección.A parte de la información y orientación que le proporcionamos a la persona en la atención directa, garantizando la aportación de información veraz y actualizada sobre sus derechos y los recursos sociales a los que pueden acceder, realizamos acompañamientos para realizar trámites, gestiones o utilizar algún recurso de cualquier ámbito (social, sanitario, educativo), de manera que le suponga un aprendizaje y le proporcione los recursos necesarios para poder realizarlos de manera autónoma en el futuro.

La persona con discapacidad es la protagonista del proceso, la figura profesional de trabajo social está a su lado como apoyo, utilizando herramientas que le permitan proporcionar a la persona empoderamiento, autonomía e independencia.Esta metodología es fundamental para poder abarcar el trabajo tanto con las personas como con el entorno, porque barreras de diferente tipo, tanto de la comunicación como sociales, dificultan acceder a toda la información y recursos disponibles y, por tanto, entender los trámites que se realizan y posteriormente poder realizarlos de manera autónoma. Practicando el acompañamiento social, indirecta y transversalmente, se realiza sensibilización a las instituciones y a la población contribuyendo a la adaptación de los procesos a la demanda y a las necesidades reales de las personas con sordera y sus familias, eliminando así barreras de cualquier tipo.