La lectura en la infancia: celebrando el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

A nivel mundial, se conoce el 23 de abril como el Día del Libro, pero existe otra fecha donde se celebra de una forma especial. El 2 de abril se celebra el Día Internacional del libro infantil y juvenil. El día elegido para su celebración se debe a que es el día de nacimiento del escritor Hans Christian Andersen. Nacido en 1805 es el autor de algunos de los clásicos universales de la literatura infantil, como Pulgarcito, la Sirenita, La Reina de las Nieves o El patito feo.  Este día tiene la peculiaridad de animar a menores y jóvenes a acercarse a los libros y la literatura.  Son muchos los beneficios de la lectura, sobre todo para la población infantil. A continuación, algunos ejemplos: 
  • El manejo de los libros favorece la psicomotricidad. 
  • Los sonidos y texturas estimulan los sentidos. 
  • Se desarrolla y mejora el vínculo y el apego entre menores y personas adultas que hacen la narración. 
  • Se favorece el aprendizaje de nuevas palabras del entorno real o de otros entornos. 
  • Se integran estructuras sintácticas diferentes a las que se utilizan en el día a día. 
  • Se favorecen aprendizajes conductuales, la búsqueda de soluciones, causas y consecuencias.  
  • Se establecen las bases de la empatía.  
  • Se multiplica la imaginación y creatividad. 
Acercar la lectura a la infancia será la base para que, en el futuro, cuando se convierta en una persona adulta, tenga un hábito lector que le facilitará ser constante en el estudio, desconectar psicológicamente y evadirse de la realidad, aprender sobre cualquier temática y, lo más importante, disfrutar de la “magia” de leer.  En menores y jóvenes con pérdida auditiva el acercamiento a la lectura es más importante aún.  La pérdida auditiva provoca que, en la mayor parte de ocasiones, la persona que la sufre pierda información del entorno por diferentes motivos: ruido de fondo que empeora la información auditiva, dificultades para escuchar conversaciones más lejanas en distancia, explicaciones con lenguaje simple y resumido reduciendo el vocabulario, dificultades para entender los medios de comunicación, menos variedad en las interacciones con sus iguales, etc.  En estos casos, la lectura le aportará toda esa información que puede “perder” y será, así, la forma de acercar estos conocimientos y compensar esa pérdida de información, que beneficiará a su comunicación y sus capacidades cognitivas.  Celebremos el Día Internacional del libro infantil y juvenil cogiendo un libro y brindando por todo lo que nos aporta.  Esta noticia se realiza dentro del proyecto “Atención Familiar VI”, financiado por el Gobierno de Canarias, con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.