La LSE en los centros educativos


La Lengua de Signos Española (LSE) está reconocida en la Ley 27/2007, de 23 de octubre como lengua en España, por el que se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas con sordera, con discapacidad auditiva y sordociega. 

Desde hace mucho tiempo se viene luchando por la presencia y el uso de la lengua de signos en todos los ámbitos, por la existencia de una inclusión total y real. 

Es por eso que se reclama una educación inclusiva, bilingüe en la LSE para todo el alumnado con discapacidad auditiva. La educación tiene que ser de calidad, un deber y no un privilegio. 

Hoy en día, hay muchas actividades, como pueden ser cursos de LSE, talleres tanto infantiles como para adultos, que se dan en centros educativos como en otros organismos, pero estamos hablando de algo puntual, de algunas horas, en el que se aprende o se da a conocer algo muy básico de la lengua de signos. No hay un conocimiento profundo de la LSE, como podría ser su origen, estructura y en general su cultura propia. 

Actualmente en España hay centros educativos que han implantado la LSE como asignatura curricular dentro de su proyecto educativo. Esto puede ser el caso de varias provincias de Andalucía como son: Sevilla, Granada, Cádiz, Huelva, Almería, Córdoba y Jaén.  

La Comunidad de Madrid, es otra donde encontramos un centro con este tipo de educación inclusiva. 

El objetivo real de la implantación de la LSE como asignatura en los centros educativos no es otro que la inclusión real de todo el alumnado con sordera. De esta manera, no se sienten diferentes al resto de sus compañeros y compañeras oyentes cuando tienen que recibir el apoyo educativo fuera del aula, y así poder eliminar las metodologías excluyentes, integrando en las aulas ordinarias al alumnado con algún tipo de sordera. De la misma forma, ayuda a que desaparezcan las barreras de comunicación entre el mundo oyente y la comunidad sorda.  

Las personas profesionales de la enseñanza enseñan al alumnado a comunicarse en LSE con las personas con sordera que se encuentran matriculadas en dichos centros y que son usuarias de la LSE.  

Esto es un paso más hacia una integración real del alumnado con sordera, un paso muy importante y necesario para poder conseguirlo, una accesibilidad a una educación bilingüe, con la LSE como lengua curricular y garantizar así, de manera efectiva la inclusión educativa de las personas con sordera, para el pleno cumplimiento de los derechos humanos.

Pero todavía falta mucho camino por recorrer, ya que esta implantación de la LSE como asignatura no debe darse solamente en algunos centros educativos de algunas provincias de España, sino que debe estar instaurado en todos los centros educativos del territorio nacional, y así exista una plena inclusión. 

Esta noticia ha sido adaptada gracias al proyecto «Servicio de Intérpretes de Lengua de Signos Española-SILSE- La Palma», financiado por la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno de Canarias.