Pluridiscapacidad

En la actualidad, la pluridiscapacidad es una realidad que afecta a muchas personas, especialmente aquellas que presentan combinaciones complejas de discapacidades como son las personas usuarias del Centro Residencial «En compañía» de Funcasor. Estas condiciones requieren enfoques multidisciplinarios y una atención integral que respete la diversidad de sus necesidades.

La sordoceguera con enfermedad mental es una de las combinaciones más complejas dentro de la pluridiscapacidad. Las personas que viven con esta condición enfrentan serias dificultades para percibir su entorno debido a la pérdida tanto de la audición como de la vista. A esta situación se suma la presencia de trastornos mentales, que pueden agravar el aislamiento y la confusión que ya experimentan. La combinación de estas discapacidades genera barreras significativas para la comunicación y la interacción social. Los sistemas tradicionales de apoyo no siempre son suficientes, por lo que es crucial contar con personas profesionales especializadas que utilicen métodos alternativos y/o aumentativos de comunicación u otros tipos de apoyos o sistemas de comunicación, como el uso del braille, la lengua de signos apoyada, la comunicación en palma, entre otras. Además, la intervención psicosocial debe ser continua.Por otro lado, la sordera con enfermedad mental implica desafíos tanto en la comunicación como en la comprensión de las emociones y pensamientos. Las personas que presentan esta combinación a menudo tienen dificultades para recibir y procesar información, lo que puede generar frustración y desorientación, haciendo aún más difícil la integración en la sociedad. Para estas personas, el acceso a terapias de apoyo psicológico debe ser una prioridad, además de contar con herramientas de comunicación que les permitan expresarse de manera efectiva. El uso de dispositivos de amplificación auditiva y la incorporación de métodos visuales de comunicación son fundamentales en su atención.

Finalmente, las personas con sordera y diabetes enfrentan un reto particular en su vida diaria. La sordera puede limitar la capacidad para recibir información importante sobre su estado de salud, como las alertas de niveles bajos de azúcar en sangre que emiten los dispositivos de control de glucemia. La diabetes requiere un control constante de la salud que a menudo involucra señales auditivas o comunicaciones que estas personas no pueden percibir. Además, puede generar complicaciones adicionales en cuanto a la gestión de su tratamiento, especialmente en lo que respecta a la educación sobre el control de la diabetes. Es esencial que las personas profesionales trabajen de forma personalizada para asegurar que reciben la información de manera efectiva y así evitar complicaciones.La pluridiscapacidad es un desafío que no solo requiere una atención médica y educativa especializada, sino también un cambio en la manera en que la sociedad percibe y valora a las personas con esta situación.

A pesar de los avances, aún queda mucho por hacer. Es necesario que los gobiernos, las organizaciones y la sociedad en general, trabajen juntas para garantizar que todas las personas puedan vivir de manera plena y digna. Esto implica desarrollar políticas públicas inclusivas; fomentar la capacitación de todas las personas profesionales en estrategias de atención multidisciplinar y crear entornos accesibles para todas las personas.