En el Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller, la Atención Centrada en la Persona es mucho más que una metodología; es el pilar fundamental que queremos que guíe cada acción y decisión tomada en el trabajo diario. Con veintidós personas usuarias, cada una con sus propias habilidades, desafíos y singularidades, nuestro centro destaca por su compromiso con ellas y por la inclusión en cada una de las actividades que llevamos a cabo.
La Atención Centrada en la Persona nos ofrece un enfoque holístico que reconoce a cada persona como única, respetando sus preferencias, intereses y necesidades. En el Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller, esta filosofía la detectamos en programas individualizados que se diseñan teniendo en cuenta las características y necesidades específicas de cada persona. Ya sea una persona con discapacidad auditiva, sordoceguera, discapacidad intelectual, etc., valoramos y respetamos la identidad por encima de todo.
El equipo profesional del centro desempeña una importante labor en este proceso. Con su experiencia y dedicación, orientan a las personas usuarias en su desarrollo personal y laboral, y también les prestan el apoyo necesario para alcanzar sus metas y potenciar sus habilidades. La empatía, el respeto y la escucha activa son valores fundamentales que tomamos como lema en todas las interacciones en el centro, creando un ambiente seguro y acogedor donde cada persona se sienta escuchada, valorada y comprendida.
Además de centrarse en los objetivos individuales de cada persona, el Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller promueve la participación activa de todas las personas en la comunidad. A través de actividades recreativas, talleres educativos y proyectos colaborativos, se fomenta el sentido de pertenencia y la integración social en su entorno. Estas iniciativas no solo fortalecen los lazos entre las personas usuarias, sino que también contribuyen a crear una comunidad inclusiva y solidaria.
Entendemos que la diversidad es un valor que enriquece a todas las personas. Por ello, fomentamos el respeto mutuo, la aceptación de las diferencias y la igualdad de oportunidades. Cada persona es vista como un ser único con talentos y potencialidades propias, independientemente de sus condiciones particulares.
El Centro Ocupacional Funcasor Helen Keller es un espacio inclusivo donde cada persona es valorada por lo que es. Con nuestro compromiso con la diversidad, el respeto y la igualdad de oportunidades, queremos demostrarnos que todas tenemos algo único que aportar al mundo. Todas sabemos lo importante que es sentir que tenemos nuestro lugar, que somos valiosas y que nuestra opinión es escuchada. Al formarnos las profesionales en este tipo de metodología, queremos conseguir que todas estas palabras sean realidad y no solo deseos y objetivos planteados a principio de año.
