Trayectoria del Servicio de Accesibilidad en la Comunicación (SAC)


En el año 1995, el Servicio de Intérpretes de Lengua de Signos Española (SILSE) de Funcasor comenzó, en Tenerife, con tres profesionales que atendían apenas a una veintena de personas durante los primeros años. Desde el comienzo del servicio, tanto los particulares como las empresas atendidas eran las encargadas de abonar los gastos de cada servicio. Sin embargo, en el año 1997, se solicita y se aprueba por primera vez que esté subvencionado por los servicios sociales, dado que se trata de un servicio indispensable para una parte importante de la población.

Apenas dos años más tarde, el número de servicios de interpretación se incrementó hasta más de 300, gracias a la intensa labor de difusión que se hizo a través de fax y folletos informativos que se hicieron llegar a toda la población de la isla. Aumentó tanto la demanda de servicios de interpretación que fue necesario buscar vías complementarias de financiación, empezando incluso a ofrecer los primeros cursos de iniciación a la lengua de signos española. Desde entonces, la labor de sensibilización y concienciación sobre la discapacidad auditiva se fue extendiendo a infinidad de empresas y entidades públicas y privadas, mostrando pautas básicas de comunicación con personas con sordera y una mínima introducción a la lengua de signos. 

En cuanto al ámbito educativo, en el año 2001, se empiezan a cubrir servicios en las aulas de centros públicos de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y algunos ciclos formativos con el objetivo de que alumnado con sordera pudiera acceder en igualdad de condiciones a la educación y la formación profesional. Más adelante también se empezarán a cubrir clases en la universidad. El SILSE de Funcasor cubrió el ámbito educativo hasta que pasó a empresas privadas del sector servicios. 

En el año 2001, Funcasor aterriza en la isla de La Palma y lo hace con una única profesional que itinera por los diferentes colegios en los que desarrolla su labor como logopeda. Posteriormente, a finales de ese mismo año, se crea el servicio de intérpretes en Funcasor La Palma, que estuvo durante muchos años conformado por una única profesional. Fue todo un reto, ya que tocaba abrirse camino en la isla, sensibilizando no solo a las entidades e instituciones sino también a la propia comunidad sorda, ya que en aquel entonces en la isla no se conocía la figura de la intérprete de lengua de signos y se pensaba que era una acompañante o familiar.

 

 

 

 

 

 

A nivel institucional, el SILSE La Palma se fue abriendo camino poco a poco y, si bien costaba encontrar hueco en algunos ámbitos, la constancia del servicio, además de las innumerables charlas de sensibilización, dieron sus frutos, consiguiendo que la fundación se convirtiera en un referente en la isla de La Palma. Con el paso del tiempo, se van incorporando más profesionales al servicio para poder cubrir la demanda de la isla. 

Tanto el SILSE de La Palma como el de Tenerife fueron pioneros en visibilizar la figura de la intérprete de lengua de signos en ámbitos en los que nunca antes se habían visto equipos de interpretación, como actos del carnaval, representaciones teatrales, Gorgoritos, fiestas patronales, conciertos, etc., lo que permitió a las personas con sordera usuarias de la lengua de signos acceder a una gran variedad de actividades artísticas y culturales.

En el año 2015, el servicio se extiende a la isla de Gran Canaria, donde ha logrado abrirse hueco gracias a un gran trabajo de difusión. A pesar de tener recorridos diferentes, los SILSE en las diferentes islas siempre han trabajado en estrecha coordinación y colaboración con el objetivo de ofrecer la mejor calidad posible. 

Finalmente, en el año 2020, el SILSE se convierte en SAC, Servicio de Accesibilidad en la Comunicación, para incluir otros servicios que eliminan barreras comunicativas, además de la interpretación, como la mediación comunicativa, el subtitulado, y la adaptación a lengua de signos de material audiovisual, noticias y otra información relevante.  

Así, esperamos que el SAC de Funcasor continúe con su trayectoria, como hasta ahora, para continuar mejorando la calidad de vida de las personas con sordera de Canarias. 

Esta información ha sido adaptada a Lengua de Signos Española, gracias al proyecto «Servicio de Intérpretes de Lengua de Signos Española- SILSE- Tenerife», financiado por la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud, a través de la Dirección General de Dependencia y Discapacidad del Gobierno de Canarias y la cofinanciación del Excelentísimo Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna.