Cada persona tiene derecho a elegir cómo quiere comunicarse. Para miles de personas con sordera, esa elección es la Lengua de Signos Española, una lengua plena, con su gramática y estructura propias, que permite comprender el mundo, expresar quiénes son y participar en igualdad de condiciones en la sociedad.
Con motivo del Día Internacional de las Personas Sordas, Funcasor quiere recordar que la accesibilidad comunicativa no es un privilegio ni una cuestión de buena voluntad: es un derecho. Porque cuando una persona no puede acceder a la información, no puede comunicarse con su médico, realizar un trámite administrativo o comprender un procedimiento judicial, no es la persona quien encuentra el problema para comunicarse; es la falta de accesibilidad la que vulnera un derecho fundamental.

Acudir a un hospital no debería convertirse en una aventura. Ir a un juzgado no debería sentirse como superar una carrera de obstáculos. Pedir información, acceder a un empleo, participar en una reunión o simplemente mantener una conversación deberían ser situaciones cotidianas al alcance de cualquier persona, independientemente de la lengua que utilice para comunicarse.
La Lengua de Signos Española hace posible esa participación. No solo facilita la comunicación, sino que garantiza derechos fundamentales como la autonomía, la igualdad de oportunidades, la participación social y el acceso a la información. Sin embargo, todavía hoy persisten barreras que limitan el ejercicio de estos derechos en ámbitos esenciales como la sanidad, la educación, el empleo o los servicios públicos.

Construir una sociedad verdaderamente inclusiva significa entender que la diversidad en la comunicación también debe tener cabida. Significa que los medios de comunicación sean accesibles, que los servicios públicos puedan atender en Lengua de Signos Española y que ninguna persona tenga que renunciar a su lengua para ejercer sus derechos o participar plenamente en la vida social.
En Funcasor trabajamos cada día para que la accesibilidad comunicativa sea una realidad. Este compromiso está presente en todos nuestros servicios: el área de Empleo, el Servicio de Accesibilidad a la Comunicación (SAC), el Centro Ocupacional, donde personas sordas y oyentes comparten espacios y aprenden Lengua de Signos, y el Centro Residencial «En Compañía», el único especializado para personas con sordera en España, donde toda la atención se desarrolla en Lengua de Signos Española y en un entorno adaptado.

En este Día Internacional de las Personas Sordas queremos lanzar un mensaje claro: la inclusión empieza por la comunicación. Garantizar el derecho a comunicarse en esta lengua no beneficia únicamente a las personas con sordera; nos convierte, como sociedad, en una comunidad más justa, más accesible y respetuosa con la diversidad. Porque los derechos solo son realmente derechos cuando todas las personas pueden ejercerlos en igualdad de condiciones.
Esta información ha sido adaptada a lengua de signos española, gracias al proyecto SILSE Tenerife, financiado por la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud y Familias del Gobierno de Canarias.










